Tenía en mente toda una historia de cómo hoy, después de un millón de años, decidí ir al gym. El problema es que una mezcla entre el ejercicio y el exceso de humedad que hay en este pueblo me tiene con un dolor de piernas insoportable. Eso y el sueñito que me dio mi falta de condición física me lleva a escribir algo más rápido y posponer mis impresiones sobre el gym hasta mañana. Además, ya tendré más cosas que contar porque mi meta del día es levantarme para la clase de salsa.
Lo que les contaré mejor es la historia de mi extraño romance con el Lonol...
Eso del dolor de piernas tiene su historia, desde que tengo como 7 años me dan unos dolores que por mucho tiempo fueron inexplicables para el mundo de la medicina, al grado de que pasaba toda la noche en un grito y ningún medicamento me los quitaba. Al principio dijeron que era porque estaba creciendo, luego no sé que tantas cosas, el último veredicto declara culpable a mi alergia a la humedad y con ese me quedo. El caso es que de todos modos no han hallado cómo quitármelos y yo con el tiempo aprendí a lidiar con ellos y descubrí algunos truquitos para al menos poder coexistir.
El secreto es... LONOL! En verdad, no tienen una idea de cuánto amo esa crema / pomada / pasta o lo que sea. Ha estado conmigo en los momentos más difíciles y me ha librado de muchas, siempre procuro tener uno a la mano y lo uso en cantidades industriales. Alguna vez vieron la película de "Casarse está en Griego" y recuerdan que el papá TODO lo solucionaba con Windex? Bueno... that's Lonol & me! Podría escribir sin ningún problema una oda al Lonol... oops! creo que ya lo estoy haciendo.
El caso es que con tanto amor, por mucho tiempo dije: si pudiera comer Lonol, lo haría. Un día en prepa estaba de campamento en pleno invierno y me enfermé horrible de la garganta. Me llevan a la enfermería y... oh sorpresa! el chavo saca un botecito de LONOL EN SPRAY, para darme unos disparos en mi garganta. La verdad no recuerdo mi reacción, pero creo que el chavo no hubiera podido entender tanta felicidad. En ese momento abrí la boca y así de fácil cumplí uno de mis más grandes anhelos, justo debajo de World Peace. No he vuelto a ver el Lonol en esa presentación, pero jamás olvidaré el día que comí Lonol :)
Moraleja: if you can dream it, you can do it! -Walt Disney
Nota al lector: este post NO fue patrocinado por ningún laboratorio médico.
Aclaración: el Lonol que me acabo de untar para combatir mi dolor de piernas no contiene anfetaminas, soy sólo yo y mi sueño...
nite nite!
La verdad es que para mi el windex es el mejor producto para la casa jaja lo uso para todo
ResponderEliminar