martes, 29 de junio de 2010

oda al Lonol

Tenía en mente toda una historia de cómo hoy, después de un millón de años, decidí ir al gym. El problema es que una mezcla entre el ejercicio y el exceso de humedad que hay en este pueblo me tiene con un dolor de piernas insoportable. Eso y el sueñito que me dio mi falta de condición física me lleva a escribir algo más rápido y posponer mis impresiones sobre el gym hasta mañana. Además, ya tendré más cosas que contar porque mi meta del día es levantarme para la clase de salsa.

Lo que les contaré mejor es la historia de mi extraño romance con el Lonol...

Eso del dolor de piernas tiene su historia, desde que tengo como 7 años me dan unos dolores que por mucho tiempo fueron inexplicables para el mundo de la medicina, al grado de que pasaba toda la noche en un grito y ningún medicamento me los quitaba. Al principio dijeron que era porque estaba creciendo, luego no sé que tantas cosas, el último veredicto declara culpable a mi alergia a la humedad y con ese me quedo. El caso es que de todos modos no han hallado cómo quitármelos y yo con el tiempo aprendí a lidiar con ellos y descubrí algunos truquitos para al menos poder coexistir.

El secreto es... LONOL! En verdad, no tienen una idea de cuánto amo esa crema / pomada / pasta o lo que sea. Ha estado conmigo en los momentos más difíciles y me ha librado de muchas, siempre procuro tener uno a la mano y lo uso en cantidades industriales. Alguna vez vieron la película de "Casarse está en Griego" y recuerdan que el papá TODO lo solucionaba con Windex? Bueno... that's Lonol & me! Podría escribir sin ningún problema una oda al Lonol... oops! creo que ya lo estoy haciendo.

El caso es que con tanto amor, por mucho tiempo dije: si pudiera comer Lonol, lo haría. Un día en prepa estaba de campamento en pleno invierno y me enfermé horrible de la garganta. Me llevan a la enfermería y... oh sorpresa! el chavo saca un botecito de LONOL EN SPRAY, para darme unos disparos en mi garganta. La verdad no recuerdo mi reacción, pero creo que el chavo no hubiera podido entender tanta felicidad. En ese momento abrí la boca y así de fácil cumplí uno de mis más grandes anhelos, justo debajo de World Peace. No he vuelto a ver el Lonol en esa presentación, pero jamás olvidaré el día que comí Lonol :)

Moraleja: if you can dream it, you can do it! -Walt Disney

Nota al lector: este post NO fue patrocinado por ningún laboratorio médico.

Aclaración: el Lonol que me acabo de untar para combatir mi dolor de piernas no contiene anfetaminas, soy sólo yo y mi sueño...

nite nite!

lunes, 28 de junio de 2010

...baby, i hate days like this

He notado que escribo DEMASIADO en mis posts. La verdad siempre empiezo con la intención de hacerlo no muy largo y conciso pero al parecer, siempre termino teniendo mucho que decir. Me disculpo porque la verdad yo de entrada, tal vez también diría "qué flojera", como la compañera de Benedetti en su poema (ver post de hace como 3 días). Hoy he andado super malacopa así que ya se imaginarán lo que les esperaría en este caso.

Por lo tanto, he decidido que en lugar de llenar diez cuartillas con todo lo que me provocan los crappy days, las canciones tristes y esas cosas, voy a escribir diez razones por las cuales me chocan los días lluviosos, ya que al parecer mi pueblo es lo único que sabe hacer últimamente:

1. No puedes salir porque sinceramente es muy molesto andar brincando charcos, tapándose la cabeza y lidiando con las personas a las cuales, al parecer, la lluvia les inhibe su capacidad de por sí no muy desarrollada para manejar.

2. Como de todos modos hace calor y el pavimento está hirviendo, el efecto de la lluvia es un asqueroso sauna de varios kilómetros de extensión. Este tipo de humedad me da migraña y dolor de huesos :(

3. Encima de que te tienes que quedar en casa, se va la luz, el internet y el cable a cada rato, así que eso te deja con horas de "diversión" picándote el ombligo.

4. Odio los paraguas, me parecen incómodos, estorbosos, caros, fáciles de olvidar y generalmente inútiles porque rara vez llueve sin viento y como sea te mojas.

5. Tener los zapatos, calcetines o la parte de abajo del pantalón mojada me da frio y me pone de muy mal humor.

6. Caen 3 gotitas y el tabasqueño no pierde la oportunidad de sacar sus "garras" de invierno: la chamarra de colegiala, la bufanda, el abrigo, el gorrito. Sinceramente... se ven ridículos

7. Es cuando tengo tiempo de ver tele y decepcionarme cada vez más de lo basura que es la programación, reduciendo así mi fe en la humanidad.

8. Las inundaciones ya han dejado suficientes estragos en mi pueblo y la gente insiste en seguir rellenando y construyendo en zonas donde debería pasar el agua.

9. Yo hago mis corajes y entro a Facebook para ver n-mil status de: amo la lluvia!

10. Invariablmente, me pongo emo.

Nota para el lector: no siempre soy tan gruñona jajaja pero la lluvia en verdad me molesta, un día soleado prometo escribir algo bonito

Canción: Mika - Rain

domingo, 27 de junio de 2010

(in)tolerancia?

Me parece increíble cómo cada día de la vida se pueden seguir presentando oportunidades para aprender, sobre todo cuando uno se imagina, no que ya lo sabe todo, pero sí al menos suficiente para librarla.

Hoy me acordé de una escena que me regresó a la primaria. Mi escuela, siempre preocupada por los programas de desarrollo de capacidades, inteligencia emocional y esas cosas, nos hizo unos tests de esos de personalidad, aptitudes, etc. Algunas semanas después llegaron los resultados y se les ocurrió ponerlos en nuestras manos, escuincles de 11-12 años que no teníamos idea de nada. Recuerdo poco, resultados muy ambiguos como: eres buena para matemáticas, pero también para español, historia y ciencia; eres una persona solitaria pero disfrutas pasar tiempo rodeada de tus seres queridos; y cosas por el estilo. Tengo que aceptar que nunca he sido muy fan de ese tipo de "información" y que algunas cosas se me hacen tan inútiles como leer mi horóscopo en la TVyNovelas (y aclaro que no lo hago). Pero algo que tengo muy muy presente es que al final de toda esa maraña de "aptitudes" venía nuestro nivel de tolerancia y al parecer era lo único que nos sonaba familiar, porque a los 10 minutos de tener ese enorme sobre con chorrocientas hojas de gráficas y explicaciones en nuestras manos, todo se redujo a una competencia de a ver quién había sacado el puntaje más alto y más bajo, además de los chistes que surgieron al respecto.

El punto de todo esto es que "tolerancia" venía calificado hasta el final, en una categoría única y completamente separado de el resto de las cosas, incluyendo "paciencia". Se nos hizo raro y por supuesto que le preguntamos a nuestras entonces omniscientes maestras la diferencia entre estas dos y cómo es que podían estar tan separadas. Ninguna ellas nos pudo dar una respuesta aceptable, ni siquiera para una bola de escuincles de 12 años.

Hoy, que por alguna extraña razón me vino ese recuerdo a la mente, me volví a hacer esa pregunta y me di cuenta que ahora ya sé perfectamente la respuesta, pero que tampoco sería capaz de explicársela "aceptablemente" a nadie. Lo que sí se es que vivir enseña y últimamente me ha enseñado que me puedo jactar de tener mucha paciencia, pero no es así en realidad; y que como he convivido con gente de muchas culturas ya soy tolerante, pero lo cierto es que por el lado personal, estoy en el hoyo. Además, me di cuenta de que esto ya lo había notado desde hace un tiempo, y que tengo rato trabajando para mejorarlo, sólo que no le había puesto nombre.

En fin... no me acuerdo qué tan alto fue mi puntaje de tolerancia aquella vez, pero más me vale estarme llendo por el camino correcto porque viendo atrás, son muchas cosas las que mi intolerancia a un micronivel han destruido, así que mejor ni volteo.

He tenido muchos momentos de filosofía este fin de semana; pero por alguna razón, cuando me dispongo a escribirlos, no puedo expresarlos como quisiera. De lo que quería hablar hoy era más bien de muros, pero será para otra ocasión.

... y sí, SÍ perdió la Selección y no, NO tolero a los argentinos ni italianos en este momento ¬¬


viernes, 25 de junio de 2010

tu me manques...

Paris, je t'aime!

Uffff qué recuerdos!
Hasta cuando estoy extrañando a alguien que ni estaba ahí, pienso en Paris.

jueves, 24 de junio de 2010

Lean on me

Hoy me acordé de un poema, mi favorito de Benedetti. En general no soy muy aficionada a la poesía, pero cada letra que salió del puño de ese escritor me pone la piel chinita, aunque ya me las sepa de memoria.

Recuerdo que este lo descubrí en el adorno de un restaurante que estaba en una carretera en medio de la nada de camino a Celaya, porque se nos había descompuesto la camioneta y ahí terminamos a quién sabe qué hora de la noche en lo que la arreglaban.

Luego lo volví a leer en la prepa, como una tarea de clase de Literatura y en ese entonces se lo recitaba en burla a mi amiga Sarah, porque nos llamábamos "compañeras".

Con el tiempo, ha adquirido diferentes significados según las cosas que he vivido.

Hoy, tiene dedicatoria, aunque no es necesario decirla. Me choca cuando quiero dedicar una canción o poema y están escritos para el género que no me corresponde, pero bueno... Benedetti era hombre, no lo culpo, y siempre puedo cambiarlo en mi cabeza.


Hagamos un trato
M. Benedetti

Compañera
usted sabe
que puede contar conmigo
no hasta dos
ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si alguna vez advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo.

Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe
que puede
contar conmigo.

martes, 22 de junio de 2010

te ODIO, Pollobus!

Aparte de los blogs mencionados en el post pasado, lo que me terminó de dar los ánimos de abrir el mío fue precisamente mi estancia no planeada de una hora y media extra en el aeropuerto de Monterrey, cortesía de Vivaaerobus, "la aerolínea de bajo costo en México"; o como yo la llamo: Pollobus!

Llevo volando con ellos casi lo que tiene de vida la aerolínea, en primera porque son los únicos con vuelo directo MTY-VSA (antes era aviacsa, pero bueno... todos supimos de su trágico destino) y en segunda, porque efectivamente, es la forma más barata de volar. Hasta aquí muchos podrían opinar que ya no debo decir nada más, que recibo lo que pago y que "eso me pasa por volar en aerolineas baratas" (palabras de mi hermana que por lo visto, a sus 14 años, lo que menos le importa es la economía familiar), pero yo no pienso así. Obviamente no espero los asientos de piel con masaje integrado, el mani-pedi durante el vuelo o las rodajas de pepino en mis ojos mientras escucho música asiática pseudo relajante; pero creo que los estándares mínimos de servicio no serían mucho pedir. Tengo que aceptar que estoy un poco sesgada porque de por sí no me gustan los aviones y aparte, estudio mercadotecnia y soy muy crítica al respecto, tal vez más de lo que debería.

Pero bueno, el relato empieza con el anuncio de que el avión (avión que yo ni siquiera quería tomar porque mi intención era quedarme en Mty todo el verano) tiene 1 hora y 20 minutos de retraso. El anuncio jamás estuvo en las pantallas, las cuales aún mostraban felizmente un "ON TIME" al lado de la información de mi vuelo. Aparte de hacer el coraje, ya después de un buen rato esperando me dio hambre y yo me rehusaba a que encima de todo, me hicieran gastar en comida overpriced en el aeropuerto. En fin, después de un rato ya no aguanté y ahí voy a pagar 30 pesos por una sopa Maruchan para que a los 2 minutos de que me la dieron, anunciaran que ya íbamos a abordar, lo cual sólo causo que me quemara la lengua intentando acabármela con el agua aún hirviendo y como sea, la tuve que tirar después de 3 bocados.

La sorpresa feliz de ese momento fue el darme cuenta de que POR FIN a alguien ya se le había ocurrido poner letreros con los grupos de abordaje, para hacer fila en el correspondiente. Hasta hace 6 meses el proceso era así:

Señorita que te registró el equipaje, te recibió el pase de abordar en la puerta Y te va a dar las instrucciones de seguridad y venderte la comida durante el vuelo: Estimados pasajeros, vamos a iniciar el abord.....

.....una masa de gente se para de su lugar y se van en bola a la puerta casi gritando y opacando por completo las instrucciones de la pobre señorita, que lo que está diciendo es que en ese momento van a subir nada más a los de silla de ruedas. Ya que las vacas se apaciguan un poco, el personal trata de poner orden, indicando dónde va cada grupo, lo cual siempre termina en estarle preguntando al de en frente a ver si estás en la fila correcta, para que de todos modos, al abrir la puerta todos se vayan encima.

El caso es que después de un abordaje un poco más ordenado que de costumbre, los sobrecargos empiezan a cerrar los gabinetes para el equipaje de mano y en eso una de las puertas se cae. El pobre chavo sudó frío de saber que todos lo estábamos viendo con cara de: ahora a ver cómo le haces. Después de un rato, sube alguien del personal del aeropuerto... CON UN PEDAZO DE CINTA para pegar la puerta!!! yo solté la carcajada y el señor al que le iban a caer todas las maletas en la cabeza si algo pasaba sólo dijo: viva México!

Después de un vuelo un poco más rápido de lo normal (lo cual no es ningún mérito ya que de todos modos iban hora y media retrasados), aterrizamos en el aeropuerto de Villahermosa y encima de todo el show, el capitán toma el micrófono y después de darnos la bienvenida dice: debido a nuestro corto tiempo en plataforma, les pedimos abandonar el avión lo más rápido que puedan. En ese momento yo sólo pensé: efectivamente... viva México...

Como esta historia, tengo miles y no dudo que se sigan acumulando, porque muy probablemente tendré que seguir volando en Pollobus para cuidar mi economía, que está a seis meses de dejar de ser la familiar para pasar a ser la propia. Y ni modo, me tendré que seguir aguantando su falta de servicio al cliente la cual, en mi opinión, no se trata de ser caro o barato, es cuestión de actitud.

En los últimos meses he pasado por todo tipo de experiencias con los viajes, las cuales ya iré contando poco a poco: vuelos cancelados por la ceniza volcánica, retrasos, aeropuertos que están a hora y media de camino de la ciudad a la que realmente intentas ir, vendimia de hasta boletos de lotería en el avión; pero nadie..... NADIE como el muy mexicano Pollobus!



lunes, 21 de junio de 2010

esto es un Blog

Creo que lo primero que debo decir sobre mi, es que mi cabeza siempre está bajo un flujo constante de pensamientos de todo tipo. No importa dónde ni con quién esté, lo que estoy haciendo o diciendo es solamente la punta del iceberg de todo lo que en realidad pasa cuando se conectan las pocas neuronas que tengo: diálogos, quejas, burlas, elogios, ideas, frases, chistes, etc. Sólo algunas veces mi escape es escribir todo esto. Mal hecho, porque casi siempre lo dejo pasar, creyendo que luego me voy a acordar para contarle a alguien o hacer algo útil con esas ideas. Creo que no tengo que dar más explicaciones del por qué abrí este blog, aunque tengo que aceptar que también fui influenciada por dos blogs recientemente abiertos y uno que ya tiene sus años pero que admiro muchísimo, los cuales me dieron ese empujón a hacer esto que hace mucho tenía pensado.

Ahora sí, algo menos importante sobre mí: me llamo Eire y tengo 23 años. Mi nombre significa Irlanda y es de ahí de donde vengo llegando después de un semestre de intercambio. Aunque sería más preciso decir que estaba en Irlanda del Norte, país perteneciente al Reino Unido (lo cual es un tema sensible en esos rumbos), si algo aprendí de mi tiempo allá es que Irlanda es una sola y lo demás son más bien prejuicios. Conocer esa isla había sido mi sueño desde hace muchos años y sobra decir que llenó y sobrepasó por mucho mis expectativas. Tal vez no es uno de los destinos "típicos" de Europa, tal vez no haya piedras tocadas por el César, Napoleón o Hitler en cada esquina, tal vez haya más borregos que personas (ok, esto de hecho es un dato real, no una especulación), pero Irlanda tiene un encanto mucho más especial que el de la mayoría de Europa, porque está en su gente; con una historia muy trágica pero definitivamente los más alegres, amables y bondadosos del continente. En fin... de esto me podría pasar hablando horas, pero ya vendrá su tiempo.

Hoy estoy a un semestre (y sólo 3 materias) de ser Lic. en Mercadotecnia por el Tec de Monterrey, Campus Monterrey. Nací en el DF pero realmente mi vida antes del Tec la hice en Villahermosa, Tabasco con mi familia. Hace cuatro años salí del Estado a estudiar como suele ser costumbre en mi ciudad, que hasta hace unos años carecía de educación superior competente (y conste que no estoy diciendo que aún no carezca, pero bueno, eso es un mal nacional).

Monterrey y yo fuimos amor a primera vista. Recuerdo la primera vez que fui para participar en un Modelo de Naciones Unidas en la prepa de Santa Catarina. No sé si en ese momento tenía idea de qué o dónde iba a estudiar, pero recuerdo que desde un principio la ciudad empezó a llenar mi baúl con buenos recuerdos que conservo hasta ahora. No lo pueden creer, pero en esos días, hasta me encantó el clima; claro que era marzo y yo venía de toda una vida de 40 y tantos grados y humedad del 90% 11 meses al año, y esa semana Monterrey se había portado bastante bien con un clima templado y un airecito delicioso; claro que en ese momento cómo iba yo a saber que lo único constante que tiene el clima, es que está constantemente cambiando (por no decir la frase real, porque es horario familiar). En fin... dos años y medio después de eso, llegué para quedarme y empezar mi vida de foránea, la cual hasta el momento disfruto cada segundo.

He notado que los bloggers escriben para ellos mismos más que para otras personas, así que no espero tener los miles de lectores y mucho menos un comentario nuevo cada vez que entre a revisarlo (aunque tengo que aceptarlo, lo haré muy seguido). Sólo espero que a quien le toque leerlo, lo disfrute así como yo disfruto escribiendo. No prometo publicar ninguna enseñanza valiosa, ninguna receta afrodisíaca ni algún secreto de Estado. Sólo prometo compartirles un poco de la novela/caricatura/noticiero que se está transmitiendo constantemente dentro de mi cabeza.

La canción del título: My Little Corner of the World - Yo La Tengo (Gilmore Girls Soundtrack)

Enjoy!