Me parece increíble cómo cada día de la vida se pueden seguir presentando oportunidades para aprender, sobre todo cuando uno se imagina, no que ya lo sabe todo, pero sí al menos suficiente para librarla.
Hoy me acordé de una escena que me regresó a la primaria. Mi escuela, siempre preocupada por los programas de desarrollo de capacidades, inteligencia emocional y esas cosas, nos hizo unos tests de esos de personalidad, aptitudes, etc. Algunas semanas después llegaron los resultados y se les ocurrió ponerlos en nuestras manos, escuincles de 11-12 años que no teníamos idea de nada. Recuerdo poco, resultados muy ambiguos como: eres buena para matemáticas, pero también para español, historia y ciencia; eres una persona solitaria pero disfrutas pasar tiempo rodeada de tus seres queridos; y cosas por el estilo. Tengo que aceptar que nunca he sido muy fan de ese tipo de "información" y que algunas cosas se me hacen tan inútiles como leer mi horóscopo en la TVyNovelas (y aclaro que no lo hago). Pero algo que tengo muy muy presente es que al final de toda esa maraña de "aptitudes" venía nuestro nivel de tolerancia y al parecer era lo único que nos sonaba familiar, porque a los 10 minutos de tener ese enorme sobre con chorrocientas hojas de gráficas y explicaciones en nuestras manos, todo se redujo a una competencia de a ver quién había sacado el puntaje más alto y más bajo, además de los chistes que surgieron al respecto.
El punto de todo esto es que "tolerancia" venía calificado hasta el final, en una categoría única y completamente separado de el resto de las cosas, incluyendo "paciencia". Se nos hizo raro y por supuesto que le preguntamos a nuestras entonces omniscientes maestras la diferencia entre estas dos y cómo es que podían estar tan separadas. Ninguna ellas nos pudo dar una respuesta aceptable, ni siquiera para una bola de escuincles de 12 años.
Hoy, que por alguna extraña razón me vino ese recuerdo a la mente, me volví a hacer esa pregunta y me di cuenta que ahora ya sé perfectamente la respuesta, pero que tampoco sería capaz de explicársela "aceptablemente" a nadie. Lo que sí se es que vivir enseña y últimamente me ha enseñado que me puedo jactar de tener mucha paciencia, pero no es así en realidad; y que como he convivido con gente de muchas culturas ya soy tolerante, pero lo cierto es que por el lado personal, estoy en el hoyo. Además, me di cuenta de que esto ya lo había notado desde hace un tiempo, y que tengo rato trabajando para mejorarlo, sólo que no le había puesto nombre.
En fin... no me acuerdo qué tan alto fue mi puntaje de tolerancia aquella vez, pero más me vale estarme llendo por el camino correcto porque viendo atrás, son muchas cosas las que mi intolerancia a un micronivel han destruido, así que mejor ni volteo.
He tenido muchos momentos de filosofía este fin de semana; pero por alguna razón, cuando me dispongo a escribirlos, no puedo expresarlos como quisiera. De lo que quería hablar hoy era más bien de muros, pero será para otra ocasión.
... y sí, SÍ perdió la Selección y no, NO tolero a los argentinos ni italianos en este momento ¬¬
Es evidente que TVyNovelas es tu recurso de lectura favorito :)
ResponderEliminar