sábado, 3 de julio de 2010

...can you read my mind?

La verdad hay muchos temas que tengo por escribir. Como lo dije desde un principio, mi cabeza no deja de trabajar jamás... y vaya que se le han ocurrido cosas estos días de ocio. La cosa es que no he tenido tiempo de ponerlas en orden y ya me di cuenta que casi cada post prometo que en el siguiente hablaré de X cosa, así que en este no prometeré nada y mejor me pongo a trabajar en los posts pendientes para los próximos días :)

Por lo pronto los dejo con una de mis all-time favorite songs: Read my mind - The Killers

...it's funny how you just break down waitin' on some sign...

y sí, todo lo que escribo tiene alguna dedicatoria en mi mente


martes, 29 de junio de 2010

oda al Lonol

Tenía en mente toda una historia de cómo hoy, después de un millón de años, decidí ir al gym. El problema es que una mezcla entre el ejercicio y el exceso de humedad que hay en este pueblo me tiene con un dolor de piernas insoportable. Eso y el sueñito que me dio mi falta de condición física me lleva a escribir algo más rápido y posponer mis impresiones sobre el gym hasta mañana. Además, ya tendré más cosas que contar porque mi meta del día es levantarme para la clase de salsa.

Lo que les contaré mejor es la historia de mi extraño romance con el Lonol...

Eso del dolor de piernas tiene su historia, desde que tengo como 7 años me dan unos dolores que por mucho tiempo fueron inexplicables para el mundo de la medicina, al grado de que pasaba toda la noche en un grito y ningún medicamento me los quitaba. Al principio dijeron que era porque estaba creciendo, luego no sé que tantas cosas, el último veredicto declara culpable a mi alergia a la humedad y con ese me quedo. El caso es que de todos modos no han hallado cómo quitármelos y yo con el tiempo aprendí a lidiar con ellos y descubrí algunos truquitos para al menos poder coexistir.

El secreto es... LONOL! En verdad, no tienen una idea de cuánto amo esa crema / pomada / pasta o lo que sea. Ha estado conmigo en los momentos más difíciles y me ha librado de muchas, siempre procuro tener uno a la mano y lo uso en cantidades industriales. Alguna vez vieron la película de "Casarse está en Griego" y recuerdan que el papá TODO lo solucionaba con Windex? Bueno... that's Lonol & me! Podría escribir sin ningún problema una oda al Lonol... oops! creo que ya lo estoy haciendo.

El caso es que con tanto amor, por mucho tiempo dije: si pudiera comer Lonol, lo haría. Un día en prepa estaba de campamento en pleno invierno y me enfermé horrible de la garganta. Me llevan a la enfermería y... oh sorpresa! el chavo saca un botecito de LONOL EN SPRAY, para darme unos disparos en mi garganta. La verdad no recuerdo mi reacción, pero creo que el chavo no hubiera podido entender tanta felicidad. En ese momento abrí la boca y así de fácil cumplí uno de mis más grandes anhelos, justo debajo de World Peace. No he vuelto a ver el Lonol en esa presentación, pero jamás olvidaré el día que comí Lonol :)

Moraleja: if you can dream it, you can do it! -Walt Disney

Nota al lector: este post NO fue patrocinado por ningún laboratorio médico.

Aclaración: el Lonol que me acabo de untar para combatir mi dolor de piernas no contiene anfetaminas, soy sólo yo y mi sueño...

nite nite!

lunes, 28 de junio de 2010

...baby, i hate days like this

He notado que escribo DEMASIADO en mis posts. La verdad siempre empiezo con la intención de hacerlo no muy largo y conciso pero al parecer, siempre termino teniendo mucho que decir. Me disculpo porque la verdad yo de entrada, tal vez también diría "qué flojera", como la compañera de Benedetti en su poema (ver post de hace como 3 días). Hoy he andado super malacopa así que ya se imaginarán lo que les esperaría en este caso.

Por lo tanto, he decidido que en lugar de llenar diez cuartillas con todo lo que me provocan los crappy days, las canciones tristes y esas cosas, voy a escribir diez razones por las cuales me chocan los días lluviosos, ya que al parecer mi pueblo es lo único que sabe hacer últimamente:

1. No puedes salir porque sinceramente es muy molesto andar brincando charcos, tapándose la cabeza y lidiando con las personas a las cuales, al parecer, la lluvia les inhibe su capacidad de por sí no muy desarrollada para manejar.

2. Como de todos modos hace calor y el pavimento está hirviendo, el efecto de la lluvia es un asqueroso sauna de varios kilómetros de extensión. Este tipo de humedad me da migraña y dolor de huesos :(

3. Encima de que te tienes que quedar en casa, se va la luz, el internet y el cable a cada rato, así que eso te deja con horas de "diversión" picándote el ombligo.

4. Odio los paraguas, me parecen incómodos, estorbosos, caros, fáciles de olvidar y generalmente inútiles porque rara vez llueve sin viento y como sea te mojas.

5. Tener los zapatos, calcetines o la parte de abajo del pantalón mojada me da frio y me pone de muy mal humor.

6. Caen 3 gotitas y el tabasqueño no pierde la oportunidad de sacar sus "garras" de invierno: la chamarra de colegiala, la bufanda, el abrigo, el gorrito. Sinceramente... se ven ridículos

7. Es cuando tengo tiempo de ver tele y decepcionarme cada vez más de lo basura que es la programación, reduciendo así mi fe en la humanidad.

8. Las inundaciones ya han dejado suficientes estragos en mi pueblo y la gente insiste en seguir rellenando y construyendo en zonas donde debería pasar el agua.

9. Yo hago mis corajes y entro a Facebook para ver n-mil status de: amo la lluvia!

10. Invariablmente, me pongo emo.

Nota para el lector: no siempre soy tan gruñona jajaja pero la lluvia en verdad me molesta, un día soleado prometo escribir algo bonito

Canción: Mika - Rain

domingo, 27 de junio de 2010

(in)tolerancia?

Me parece increíble cómo cada día de la vida se pueden seguir presentando oportunidades para aprender, sobre todo cuando uno se imagina, no que ya lo sabe todo, pero sí al menos suficiente para librarla.

Hoy me acordé de una escena que me regresó a la primaria. Mi escuela, siempre preocupada por los programas de desarrollo de capacidades, inteligencia emocional y esas cosas, nos hizo unos tests de esos de personalidad, aptitudes, etc. Algunas semanas después llegaron los resultados y se les ocurrió ponerlos en nuestras manos, escuincles de 11-12 años que no teníamos idea de nada. Recuerdo poco, resultados muy ambiguos como: eres buena para matemáticas, pero también para español, historia y ciencia; eres una persona solitaria pero disfrutas pasar tiempo rodeada de tus seres queridos; y cosas por el estilo. Tengo que aceptar que nunca he sido muy fan de ese tipo de "información" y que algunas cosas se me hacen tan inútiles como leer mi horóscopo en la TVyNovelas (y aclaro que no lo hago). Pero algo que tengo muy muy presente es que al final de toda esa maraña de "aptitudes" venía nuestro nivel de tolerancia y al parecer era lo único que nos sonaba familiar, porque a los 10 minutos de tener ese enorme sobre con chorrocientas hojas de gráficas y explicaciones en nuestras manos, todo se redujo a una competencia de a ver quién había sacado el puntaje más alto y más bajo, además de los chistes que surgieron al respecto.

El punto de todo esto es que "tolerancia" venía calificado hasta el final, en una categoría única y completamente separado de el resto de las cosas, incluyendo "paciencia". Se nos hizo raro y por supuesto que le preguntamos a nuestras entonces omniscientes maestras la diferencia entre estas dos y cómo es que podían estar tan separadas. Ninguna ellas nos pudo dar una respuesta aceptable, ni siquiera para una bola de escuincles de 12 años.

Hoy, que por alguna extraña razón me vino ese recuerdo a la mente, me volví a hacer esa pregunta y me di cuenta que ahora ya sé perfectamente la respuesta, pero que tampoco sería capaz de explicársela "aceptablemente" a nadie. Lo que sí se es que vivir enseña y últimamente me ha enseñado que me puedo jactar de tener mucha paciencia, pero no es así en realidad; y que como he convivido con gente de muchas culturas ya soy tolerante, pero lo cierto es que por el lado personal, estoy en el hoyo. Además, me di cuenta de que esto ya lo había notado desde hace un tiempo, y que tengo rato trabajando para mejorarlo, sólo que no le había puesto nombre.

En fin... no me acuerdo qué tan alto fue mi puntaje de tolerancia aquella vez, pero más me vale estarme llendo por el camino correcto porque viendo atrás, son muchas cosas las que mi intolerancia a un micronivel han destruido, así que mejor ni volteo.

He tenido muchos momentos de filosofía este fin de semana; pero por alguna razón, cuando me dispongo a escribirlos, no puedo expresarlos como quisiera. De lo que quería hablar hoy era más bien de muros, pero será para otra ocasión.

... y sí, SÍ perdió la Selección y no, NO tolero a los argentinos ni italianos en este momento ¬¬


viernes, 25 de junio de 2010

tu me manques...

Paris, je t'aime!

Uffff qué recuerdos!
Hasta cuando estoy extrañando a alguien que ni estaba ahí, pienso en Paris.